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Madelaynne Montaño y su sueño de estar en los Juegos Olímpicos INTERNACIONALES 

Madelaynne Montaño y su sueño de estar en los Juegos Olímpicos

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Madelaynne Montaño

 

Madelaynne Montaño es la figura colombiana que buscará llevar a su selección a los próximos juegos olímpicos de Río 2016 cuando participe, desde este viernes, en el repechaje intercontinental que se llevará a cabo en Puerto Rico y que dará un único cupo a la cita olímpica.

Ella siempre fue muy apegada a su padre, Antonio Montaño, es por esto que cada vez que se le pregunta por sus inicios ella nunca duda en señalarlo a él como la persona que la impulsó a tenerle tanto amor al deporte pues desde los 7 años de edad, Madelaynne ya se despertaba a tempranas horas de la madrugada para salir a correr todos los días detrás de su papá en Guapi, pueblo donde vivió desde que tenía tres. De niña, nunca soñó con salir de su país y de su amado pueblo, mucho menos se imaginó vivir lo que hoy en día está viviendo.

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“La verdad es que mi primer amor fue el baloncesto, y admiraba muchísimo a Michael Jordan, todo los días jugaba porque quería parecerme a él en todo, saltar e imitarlo todo el tiempo. Mi meta era ser jugadora de baloncesto” manifestó Madelaynne.





Lo que ella tampoco imaginó nunca a sus primeros años de niñez, es que su futuro no iba a estar ni cerca a las cestas y lanzamientos de tres puntos. Lo que el destino le tenía preparado estaba lejos de su ciudad y de su pueblo natal.

“Usted no tiene mucha estatura para jugar, pero juegue a ver si es buena”, fueron las palabras en 1995 de Carlos Grisales, hoy presidente de la Federación Colombiana de Voleibol, quien de inmediato la dejó en manos de Hárold Canabal, quien no tuvo que ver mucho para darse cuenta de que tenía delante de él a la que podría ser una figura de esta disciplina.

“Con mis papás tomamos la decisión de venir a Cali, no podíamos dejar de soñar y queríamos probar a ver qué pasaba”, dice hoy con una amplia sonrisa Madelaynne, quien para esa época deportivamente era brillante, pero no era la más aplicada en los estudios, aunque confiesa que siempre fue una gran lectora.

 

A jugar se dijo…

A los 16 años se puso la camiseta de la Selección Valle por primera vez, la misma con la que ya ni se acuerda cuantos títulos ganó. Tres años después, recibió su primer llamado a una concentración de la Selección Colombia Juvenil, a la cual fue convocada siendo apenas de la categoría menores. Ni ella se imaginaba lo que venía.

“Llegué a esa selección pensando que me iban a dejar por fuera por ser la más chica o que sería suplente, pero después me llevé una sorpresa” dice ella, quien tampoco previó que en aquella ocasión terminaría siendo la jugadora revelación en el Campeonato Suramericano Juvenil de Voleibol en Santa Fe, Argentina, en 1998.

El profesionalismo

Poco a poco fue abriéndose camino en el voleibol y finalmente pudo emigrar en el año 2000. Argentina fue el primer país que le abrió las puertas y fue San Fernando de Catamarca el primer equipo que decidió contar con sus servicios, haciendo travesuras dentro de la cancha jugando como opuesta.

“En Argentina cambió mucho mi mentalidad, aunque apenas fueron cuatro meses”, asegura.

 

Esta experiencia le valdría para iniciar su despegue como jugadora profesional y empezar a vivir sus mejores años como profesional

Tras terminar el bachillerato acelerado, buscó estudiar sicología en la Universidad Santiago de Cali, pero en las canchas estaba su futuro. Las selecciones Valle y Colombia no se resistían a contar con sus servicios como jugadora.

Después llegaría la beca en el Miami Dade College, donde fue una de las jugadoras más valiosas, pero tuvo que trabajar para subsistir. Aunque Estados Unidos fue importante, el sueño apuntaba al Viejo Continente. Fue cuando llegó la propuesta de ir a Grecia en el 2005, donde además de militar tres meses en el Hércules, encontró el amor con Teodoro Fillioudis, un manager de baloncesto griego con el que se casó después de tres meses de noviazgo. Madeleynne paró dos años su carrera, tiempo en el que además nació Dimitri, su hijo, quien tiene 9 años.




El regreso

Tras dos años de dedicarse a su familia y hacer vida de hogar, un día del año 2007 sonó el teléfono, al otro lado de la línea se encontraba un representante del Aris Thessaloniki de Grecia, querían contar con sus servicios. Así iniciaría el regreso a las canchas de la colombiana luego de años de para. Con este club jugó solamente media temporada, pero le bastó para ser cuarta en la competencia.

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Luego de terminada su temporada en Grecia, su teléfono no paraba de sonar desde diferentes partes del mundo buscando hacerse con los servicios de la jugadora, sin embargo ella terminó decidiendo irse al otro lado de su pueblo natal, pues partió rumbo a Corea donde formó parte del KTYG Daejeon por tres años.

Aquí se hizo con el campeonato en su primer año, sin embargo en la segunda temporada de Montaño en Corea les fue sumamente mal, pero ella conseguiría un récord que dió la vuelta al mundo y que le valdría para que hoy sea la jugadora más importante del voleibol colombiano, ella consiguió la marca de 53 puntos en un solo partido.

Frases
“Tenemos la suerte de contar con una jugadora como Madelaynne, que a lo largo de su carrera ha logrado grandes triunfos en el exterior”, Carlos Grisales, pte. Federación de Voleibol.
“Quiero tener la suerte de Faryd Mondragón, despedirme por la puerta grande. Si mi carrera termina hoy, sé que gané lo que estaba buscando”, Madelaynne Montaño, Jugadora.

“El gran final de mi carrera y el gran sueño es poder ir a los Olímpicos. Estoy contenta por esa posibilidad. Esa sería mi consagración como deportista”, Madelaynne Montaño, Jugadora.

CON INFORMACIÓN DE: EL PAÍS – COLOMBIA

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