You are here
Kervin Piñerúa recibió los homenajes en su país INTERNACIONALES 

Kervin Piñerúa recibió los homenajes en su país




Por: MARIANN GARCÍA

Texto escrito para www.contrapunto.com

El gimnasio Gastón Portillo recibió los restos del deportista que tanto luchó por su remodelación. No hubo juego, menos celebración, pero sí muchos recuerdos del eterno “10” del combinado nacional. La autopsia llegará al país en diciembre

“Por siempre en nuestros corazones”. Ese era el mensaje que los jugadores de la selección nacional de voleibol llevaban en sus camisas para rendirle homenaje al capitán Kervin Piñerúa. El pasado viernes 18 de noviembre falleció de un infarto en Turquía y este sábado 26 sus restos arribaron a la tierra que lo vio nacer.

Un fuerte aguacero cayó sobre la ciudad capital y muchos de los presentes decían “hasta el cielo está llorando por la pérdida de Kervin”. El ministro para el Popular Popular de la Juventud y el Deporte, Mervin Maldonado y Judith Rodríguez, presidenta de la Federación Venezolana de Voleibol (FVV), fueron algunas de las autoridades que estuvieron en el homenaje.

Sus amigos, compañeros y personas del mundo deportivo lo esperaban en el gimnasio Gastón Portillo, el lugar donde siempre lo vieron jugar. Todo el que entraba se impresionaba al ver las coronas y los afiches que colocaron. En cada foto salía Piñerúa con la sonrisa que siempre lo caracterizó.

“Él era una persona muy alegre y carismática. Nos enseñó que debemos luchar por nuestros sueños, siempre nos dijo que debíamos seguir adelante a pesar de las dificultades. Jamás demostraba que estaba triste”, recordó Carlos Páez, un amigo que convivió con él desde las selecciones juveniles y quien siempre lo llevará en su memoria. “Me decía que dejara la malcriadez. Gracias a él cambié mucho”, aseguró el muchacho, que portaba en su camisa la cinta negra de luto y en su rostro la tristeza de haber perdido a un “hermano”.

El joven de 25 años de edad siempre fue un luchador. En el año 2008 le tocó asumir el liderazgo de un grupo en el que todos eran novatos. No les tuvo miedo a los retos y siempre luchó por los suyos.

“De la noche a la mañana salió toda una generación, quedó sola la selección y a él le tocó asumir con mucha gallardía la capitanía. Ellos en ese momento no podían esperar para madurar, sino que debían asumir las riendas de un país”, cuenta Asdrúbal Delgado, el asistente administrativo de la FVV. La madre de Piñerúa define a Delgado como el segundo padre del joven.

El popular “Zurdo”, como es conocido Delgado, fue la persona encargada de arreglar el gimnasio. “Cuando llegó la funeraria y me preguntó cómo sería distribuido todo fue cuando caí en cuenta de lo ocurrido. Esto es insólito”, exclamó, con un nudo en la garganta que hacía distorsionar su voz. Nunca se imaginó que pasaría de organizar las dotaciones de la Vinotinto, al último adiós de aquel muchacho que conoció cuando apenas tenía 12 años de edad.

Durante mucho tiempo se encargó de retar al atleta para que demostrara su talento. “En el 2007, después de una final ante Guárico me dijo que ya estaba listo para la selección. Le respondí que aún le faltaba y me dijo: ‘hoy perdí, pero mañana sí puedo”, narró el representante de la FVV mientras esperaba la carroza fúnebre.

Su teléfono sonaba una y otra vez. Muchos de los jugadores que están en el extranjero se comunicaban con él para decirle lo tristes que estaban. Al colgar su celular, dejaba ver en el fondo una foto de Piñerúa.
El Gastón Portillo lucía pulcro para la llegada de quien tanto había luchado por su remodelación. “Tú no sabes lo que él peleó para que mejoraran las condiciones del Gastón. Es triste porque no lo vio como soñaba”, aseveró el “Zurdo”.




La hora más dura del día llegó cuando se anunció que ya su cuerpo estaba en la puerta del recinto deportivo. La Guardia Nacional se ubicó a los lados, y al sonar la música entraron sus amigos cargando el féretro. El silencio se hizo presente y las lágrimas comenzaron a salir en los rostros de todos los que asistieron.Ahí, de primero, estaba Páez, su hermano del alma, a quien Kervin regañaba. Su dolor era inconsolable. Lo cargó junto a los otros hasta dejarlo frente a la bandera, esa que tanto defendió por el mundo, y se pasaron a un costado para recibir a la madre del atleta.

La señora Victoria entró abrazando los zapatos de su pequeño en compañía de su otro hijo Kenny. Ha sido una semana muy fuerte para la progenitora, pues el martes pasado viajó a Turquía para buscar el cuerpo de Kervin, el mismo día que ella cumplía un año más de vida.

El sacerdote dio inicio a la misa y dijo: “Nuestro tributo a Kervin será soñar y trabajar con la pasión que él lo hizo”.

Al culminar el acto hubo un minuto de aplausos. Quienes lo conocían aseguraron que por él no se podía hacer silencio. “Él era alegría y así hay que recordarlo”, soltó uno de los deportistas. Su eterno “10” no se olvidará. El número del capitán fue retirado por Judith Rodríguez.


La noche del sábado será una de las más largas para todos los que querían a este venezolano. Sus restos fueron trasladados a El Guapo, estado Miranda, donde lo velaron hasta la hora del entierro, el cual se llevó a cabo este domingo a tempranas horas de la mañana.

El deporte está de luto, nadie se explica lo que pasó. Se conoció que los primeros días de diciembre llegará al país la autopsia que solicitaron sus familiares y autoridades para determinar si ocurrió algo más allá del infarto, ya que las personas cercanas a Piñerúa aseguran que nunca sufrió del corazón.

TAMBIÉN TE RECOMENDAMOS LEER:


Se Sociable, Comparte!

Related posts

Leave a Comment

%d bloggers like this: